No le cuentes a los demás demasiado sobre ti

 



"La ropa sucia se lava en la familia", dice un antiguo proverbio que es muy actual en los años en los que todo se informa puntualmente en las redes sociales. La sabiduría popular del pasado que nos invita a practicar la confidencialidad, para proteger sabiamente nuestra privacidad.

Y luego aprende a no contar demasiado sobre ti a los demás. Porque cuanto menos digas, más feliz serás.

Hablar demasiado de uno mismo está tan extendido como arriesgado. Nos arriesgamos a aburrir a los que están frente a nosotros, pareciendo egocéntricos. Poner información valiosa sobre nosotros en manos inadecuadas.



Evita contar demasiado sobre tí para no permitir que nadie se instale en tu esfera privada. Para no ofrecer el bando a aquellos que simplemente son curiosos y no dudarán en reportar tus hechos personales en otro lugar y quién sabe de qué manera.

Hay muchas personas que son incapaces de detener el río de palabras que fluye por su interior. Ofrecer información no solicitada, revelar detalles sobre temas importantes y sensibles. Para lidiar con una confianza que muy pocos merecen.

No contar demasiado sobre uno mismo a los demás significa no exponerse a críticas y juicios que a menudo son estériles o contraproducentes. No parecer egocéntrico y demasiado ocupado contigo mismo para no dejar espacio para los demás.


Aprende a no contar demasiado para ser más feliz




Me gustan los que eligen con cuidado las palabras para no decir ”, nos enseña la extraordinaria Alda Merini, una profunda conocedora del alma humana en todas sus facetas. El más noble, pero también el más miserable y mezquino pagado con el precio de su sensibilidad.

Y sobre todo, no hables demasiado de ti a los demás para no desencadenar envidia y frustración. No todo el mundo está bien dispuesto hacia el éxito de los demás. No todo el mundo está dispuesto a alegrarse por la felicidad del otro, por las metas alcanzadas.

Por las cosas buenas que suceden de vez en cuando en la vida. La felicidad inquieta a un gran número de personas y te habrás dado cuenta en muchas ocasiones.

Guarda en tu caja fuerte interior toda la información que pueda ser utilizada en tu contra y no ofrezcas a nadie el placer de verte o de saber que eres infeliz. Elija a sus confidentes con cuidado y llame "amigos" sólo a aquellos que con el tiempo han demostrado ser realmente tales.

Y finalmente aprende a no contar demasiado sobre ti a los demás para evitar malentendidos y para mantener esa pizca de misterio que aumenta tu encanto. Evita para  ser más feliz.

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