Tú eres todo lo que necesitas, no tienes que buscar más




Tú eres todo lo que estás buscando. No hay nada que puedas encontrar en el mundo exterior que no lo tengas ya en tu mundo interior. No hablamos de cosas superficiales y frívolas, sino de tu existencia, que es la raíz de tu vida, de manera que, no tengas que depender de nada ni de nadie más que de ti mismo/a.

Tú buscas porque no sabes quien eres, si lo supieras, no buscarías, simplemente vivirías libre y consciente  lo que estás experimentando en este instante. Aun cuando estés pasando por una etapa de sufrimiento, de engaño, de molestia, de soledad, de tristeza, de alegría, de dolor, etc.


La aceptación de lo que es, es la aceptación a tu propia existencia tal como es, y la no aceptación es la desvalorización inconsciente de ti mismo, lo cual te conlleva al dolor y al sufrimiento.

Debes darte cuenta que todo esto, forma parte de tu vivencia real en un mundo lleno de complejidades y misterios. La búsqueda incesante de algo que te haga sentir feliz, sin saber lo que es la felicidad, es una lucha constante de sufrimiento de tu propia existencia, por tratar de vivir superficialmente.


Si no te das cuenta de esto, es porque dependes y te aferras a lo que sucede externamente y con esa dependencia externa, no podrás ser capaz de descubrir la realidad profunda de tu existencia y todo lo que implica en tu propia experiencia humana.

Una vez que llegues a descubrir lo que eres, la mente dejara de buscar, de interferir, dejara de ser una barrera entre tu y lo que es, quedándose quieta, esperando que sea utilizada en cualquier momento que se lo necesite. Eres el maestro y no el esclavo de ella. La mente es importante pero no es necesario para experimentar tu propia realidad existencial.

Si nos preguntamos: ¿Qué pasaría si separáramos nuestra mente por un instante? Acaso, no estaríamos conectados con la existencia tal cómo es y no como quisiésemos que fuese. El desconocimiento de esa realidad nos hace insensibles a lo que somos como seres conscientes.

Es más fácil vivir siguiendo a alguien que consideras tu maestro, a un gurú o un político, a un sacerdote, sin ser responsable de tu propia vida, apegándote a sus ideas, sus pensamientos, sus creencias; sin darte cuenta que estás viviendo las experiencias de otros y no la tuya propia. Dejas de ser tu mismo para convertirte en una marioneta, manejado por alguien que consideras tu autoridad. Observa a tu alrededor, obsérvate a ti mismo. ¿No es así cómo vivimos?


En esa circunstancia te conviertes en un simple dependiente superficial y una copia carbón de la realidad de otro, pretendiendo que la solución a tus problemas están en lo que otros te digan. Confías en el otro más que en ti mismo y en tu propia existencia, creando en ti una cadena de esclavitud y dependencia.

Esa es la realidad de mucha gente que siempre están tratando de encontrar una autoridad, que les digan, cómo pensar, decir y actuar sin tener la responsabilidad, el valor y la honestidad de hacerlo por ellos mismos y en ese camino nunca podrán descubrir lo que realmente son. Vivirán y morirán superficialmente sin encontrar su propia realidad existencial.

Feliz y Bendecida Vida 💜

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No le cuentes a los demás demasiado sobre ti

 



"La ropa sucia se lava en la familia", dice un antiguo proverbio que es muy actual en los años en los que todo se informa puntualmente en las redes sociales. La sabiduría popular del pasado que nos invita a practicar la confidencialidad, para proteger sabiamente nuestra privacidad.

Y luego aprende a no contar demasiado sobre ti a los demás. Porque cuanto menos digas, más feliz serás.

Hablar demasiado de uno mismo está tan extendido como arriesgado. Nos arriesgamos a aburrir a los que están frente a nosotros, pareciendo egocéntricos. Poner información valiosa sobre nosotros en manos inadecuadas.



Evita contar demasiado sobre tí para no permitir que nadie se instale en tu esfera privada. Para no ofrecer el bando a aquellos que simplemente son curiosos y no dudarán en reportar tus hechos personales en otro lugar y quién sabe de qué manera.

Hay muchas personas que son incapaces de detener el río de palabras que fluye por su interior. Ofrecer información no solicitada, revelar detalles sobre temas importantes y sensibles. Para lidiar con una confianza que muy pocos merecen.

No contar demasiado sobre uno mismo a los demás significa no exponerse a críticas y juicios que a menudo son estériles o contraproducentes. No parecer egocéntrico y demasiado ocupado contigo mismo para no dejar espacio para los demás.


Aprende a no contar demasiado para ser más feliz




Me gustan los que eligen con cuidado las palabras para no decir ”, nos enseña la extraordinaria Alda Merini, una profunda conocedora del alma humana en todas sus facetas. El más noble, pero también el más miserable y mezquino pagado con el precio de su sensibilidad.

Y sobre todo, no hables demasiado de ti a los demás para no desencadenar envidia y frustración. No todo el mundo está bien dispuesto hacia el éxito de los demás. No todo el mundo está dispuesto a alegrarse por la felicidad del otro, por las metas alcanzadas.

Por las cosas buenas que suceden de vez en cuando en la vida. La felicidad inquieta a un gran número de personas y te habrás dado cuenta en muchas ocasiones.

Guarda en tu caja fuerte interior toda la información que pueda ser utilizada en tu contra y no ofrezcas a nadie el placer de verte o de saber que eres infeliz. Elija a sus confidentes con cuidado y llame "amigos" sólo a aquellos que con el tiempo han demostrado ser realmente tales.

Y finalmente aprende a no contar demasiado sobre ti a los demás para evitar malentendidos y para mantener esa pizca de misterio que aumenta tu encanto. Evita para  ser más feliz.

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Psicotest: ¿Qué tan narcisista eres?

El narcisismo es un término que tiene una variedad de significados, dependiendo de si se usa para describir un rasgo de personalidad, un concepto de teoría psicoanalítica, un trastorno mental, una cuestión social o cultural.

En el lenguaje cotidiano, el término narcisismo se usa principalmente como sinónimo de egocentrismo, egoísmo, vanidad. En psicología, el término se utiliza tanto para describir el amor propio sano (narcisismo sano), es decir, el amor propio normal, como el egocentrismo loco causado por un trastorno del sentido del yo (narcisismo patológico), que se refleja en las relaciones con ellos mismos y con los demás.

En esta prueba nos referiremos al significado popular del término, sin entrar en dinámicas complejas. Amarse y amarse es esencial. Pero los narcisistas van más allá al desarrollar una verdadera obsesión con su propia imagen. ¿Qué tipo de relación tienes con tu imagen?. ¿Tu autoestima es narcisista o saludable?. ¡Haz la prueba para descubrirlo!

Mira la foto de abajo y elige la imagen que primero te llame la atención. A continuación encontrará las respuestas.

¡Advertencia!
En esta prueba, el término "narcisista" se entiende de uso común y no en un sentido patológico.



RESULTADOS DE LAS PRUEBAS PSICOLÓGICAS

PERFIL 1

No eres narcisista en absoluto. Eres alguien que sabe aceptar las críticas y no siempre buscas la admiración de los demás. De hecho, te gusta cuidar a las personas que te importan; tienes el don de escuchar, de la empatía, un rasgo que nada tiene que ver con el narciso.

PERFIL 2

Si existe una posible distinción entre narcisismo sano y patológico, seguramente perteneces a la primera categoría. Te gustas mucho a ti mismo, estás satisfecho con tu apariencia y también con tu carácter. ¡Te encanta ser el centro de atención, sabes que tu forma de hacer influye en los demás y esto es puro disfrute para tu alma! Un consejo: ten cuidado de no cruzar la línea, ¡corres el riesgo de hundirte en un narcisismo patológico!

PERFIL 3

Eres consciente de tus habilidades pero también de tus límites y no presumes de tus habilidades con los demás, sino que intentas demostrarlas con hechos, dejando que los demás las aprecien.
No te llevas bien con los narcisistas en absoluto. Crees que ser narcisista es un rasgo de personalidad negativo.

PERFIL 4

Eres un narcisista, uno de esos que están tan enamorados de sí mismos que no ven nada más que a sí mismos. El problema es que al estar tan dedicado a ti mismo, no puedes prestar atención a los demás. El tiempo que pasas en compañía de personas, de hecho, solo sirve para dar satisfacción a tu enorme ego. En realidad, nunca estás ahí para un amigo, una novia o un colega, estás ahí para confirmar tu superioridad hasta el enésimo grado.


PERFIL 5

No te consideras el centro del mundo y no te consideras la persona más importante sobre la faz de la tierra. A pesar de tener autoestima. Siempre tratas de no excederte en autoproclamación, demostrando ser una persona sencilla y humilde.

PERFIL 6

Muestras algunos signos de comportamiento narcisista: estás convencido de que siempre lo estás haciendo bien, siempre quieres tener la razón, te miras demasiado en el espejo. Sin embargo, estás presente cuando se necesita tu presencia, eres dulce , estás disponible, desinteresado. En resumen, a veces te pareces al Dr. Jekyll y al señor Hyde.

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ATENCIÓN
Esta valoración, aunque se elabore según un criterio específico, tiene un carácter de curiosidad y entretenimiento y no puede en modo alguno complementar o sustituir la opinión de un médico especialista.

** La prueba no es una prueba de diagnóstico y solo tiene fines recreativos.


Cómo detectamos a una persona despierta en consciencia

 

Las almas conscientes tienen características que las hacen notar. Se manifiestan más allá de la sabiduría convencional.
Pueden presentar estos 12 rasgos:







1. MIRADA PENETRANTE


Si te miran, sientes como si te estuviesen mirando a través de tu alma. Su mirada es tan profunda que penetra profundamente en tu núcleo. Sus ojos son constantes y no se mueven mucho. Son plenamente conscientes de lo que hay dentro y fuera de ti. Sus ojos brillan con la luz de una profunda paz, compasión, amor y sabiduría.

2. UN TACTO SUAVE Y RECONFORTANTE

Su tacto es muy ligero en la piel y parece traer la curación a alguien que está sufriendo de cualquier problema en diferentes aspectos de la vida. Sanan y reconfortan el alma de una manera única.

3. POSEEN UNA VOZ SUAVE Y CALMANTE

Cuando hablan, lo hacen con profundidad y refinamiento en la voz. Ofrecen instrucciones que son sabias y libres de conflictos, saben guiar de la mejor manera la dirección de tu vida. Cuando se les pregunta, sus respuestas llevan una esencia de verdad y aportan claridad que elimina tus confusiones. A pesar de su carácter suave, también son firmes en sus convicciones y decisiones.

4. SU ENERGÍA ES MUY PROFUNDA Y SILENCIOSA

Exudan un aire de tranquilidad. Su presencia es muy reconfortante y te hace sentir cómodo y relajado. Son tan tranquilos que te encuentras en una sensación tan de paz, como si nada negativo pudiese alejar esa tranquilidad. Aunque normalmente están tranquilos, su fuerte presencia habla en voz alta.

5. SON SINCEROS EN TODAS SUS INTERACCIONES

Son seres profundamente conscientes de su conciencia, actúan y hablan con sinceridad y tranquilidad. No se puede esperar que sean falsos, ya que su espíritu es guiado por la sabiduría y el conocimiento, la humildad y el amor.


6. CON GUSTO MOSTRARÁN EL CAMINO, PERO NUNCA LO IMPONDRÁN

Ellos muestran a otros el camino hacia la iluminación de una manera libre. Nunca se imponen sobre lo bien que estaban y lo mal que otros podrían ser. Se mueven desde la plenitud en la neutralidad.




7. CREEN EN LA UNIDAD Y CONEXIÓN DE TODAS LAS COSAS

Para ellos, todo viene de una sola Fuente y sólo un Espíritu nos conecta a todos. Su percepción del mundo va más allá de las fronteras, más allá de los colores de la piel. Su espíritu es magnánimo y se sienten conectados incluso con las aves del aire y los peces del mar.

8. SE SIENTEN CÓMODOS EN SU PROPIA PIEL

Dondequiera que pongan un alma avanzada, tienden a encajar correctamente con su entorno. Nunca pierden su identidad sin importar dónde les coloquen. No sienten un matiz de humillación o idolatría. Son seres que saben amarse a si mismo por lo tanto aman todo su entorno.

9. ELLOS CREEN EN “LO QUE ES”

Para ellos, no hay positivo o negativo, saben que ambas son parte de lo mismo, y la unidad del todo es el amor.
Están por encima de la atracción de los opuestos porque viven en la no-dualidad. Existen tanto en la totalidad como en la nada. Su vida es un viaje continuo en todos los reinos o dimensiones.

10. NO SON MATERIALISTAS

No sucumben ante la materia, lo tienen todo pero no necesitan de nada, saben que las cosas solo son vehículos de corto plazo en la materia. Tampoco se esfuerzan por acumular o tener cosas, saben que el Universo paga todas su facturas con gran ABUNDANCIA. Por eso jamás les faltará nada, ya que se permiten disfrutar de la 3ª dimensión desde el espíritu.

11. LUCEN MÁS JÓVENES

Las vicisitudes de la vida no les pesan. Su cuerpo se siente más ligero, tienen menos arrugas y pieles más claras.

12. ELLOS NO VIVEN EN UNA LÍNEA DE TIEMPO

Es un absoluto en el estilo de vida de un alma avanzada vivir fuera del tiempo, saben que el tiempo no existe, por eso viven fuera de él.
Así tienen "tiempo" suficiente en el día para poder descansar, reponer, recargar y conectarse con la Fuente. Saben que la comunión consigo mismos es importante y esto los mantiene espiritualmente fuertes, centrados y llenos de poder.

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El estrés es causado por estar aquí pero querer estar allí

 

Todo lo que realmente podemos enfrentar en cualquier etapa de nuestra vida, a diferencia de lo que la mente con sus proyecciones imaginarias puede hacernos pensar, se encuentra solo en este momento presente. La vida no espera, no espera ni planea, la vida pasa en este preciso momento, en el aquí y ahora. Es en este momento que todo sucede, que brotan oportunidades y los trenes se detienen en las estaciones avisando de una llegada que no se repetirá jamás.




Si no valgo nada hoy, tampoco valdré nada mañana; pero si mañana descubren valores en mí, significa que todavía los poseo hoy. Porque el trigo es trigo, aunque la gente primero lo toma por hierba (Vincent Van Gogh) 


Pregúntate: " ¿Qué problema existe aquí y ahora, ahora mismo "? No el año que viene, ni mañana, ni siquiera en los próximos cinco minutos, sino ahora mismo. ¿Pasa algo en este momento?

Siempre es posible afrontar y resolver cualquier situación del presente, ya que el pasado ya quedó atrás y el futuro aún no ha llegado. Reconociendo esto, también reconocemos automáticamente, como es natural, que no debemos pensar o preocuparnos por otra cosa que no sea el momento presente, y comenzar a vivir conscientemente cada momento de nuestra existencia.

A partir de este momento, las respuestas, la fuerza, las acciones, los recursos, etc. estarán allí en el momento oportuno cuando los necesitemos, no antes ni después, sino en el preciso momento en que pasan a formar parte de nuestro presente.


Deja de esperar

Si realmente lo deseas, puedes recuperar tu vida ahora mismo, simplemente deja de esperarlo. La verdad es que la vida siempre ha estado contigo, siempre ha sido parte de ti. El único pequeño detalle es que en lugar de reconocerlo y aceptarlo, preferiste sentarte y esperar a que llegara.

Esperar es un estado mental. En esencia, este estado significa que quieres el futuro, no el presente. No quieres lo que tienes, pero quieres lo que no tienes. Que rechazas lo que has creado y quieres lo que aún no has logrado.

Este estado mental de espera crea inconscientemente conflictos internos entre tu "aquí y ahora" donde no quieres estar, y el futuro que has imaginado y proyectado en tu mente, que es donde quieres estar.

Esto afecta negativamente la calidad de su vida, ya que deja escapar tu presente, que es el único momento en que puedes hacer realidad tus sueños.


10 consejos para aprender a vivir en el aquí y ahora

Hay pequeños cambios que podemos aplicar al día a día para transformarnos en personas conscientes. Pequeños cambios, grandes resultados.

1. Cuida tu respiración

Dedica solo cinco minutos al día a observar tu respiración. De hecho, ¿sabías que nuestra respiración a menudo es inadecuada porque es muy rápida y superficial? Y esto acaba afectando a otros procesos vitales. Por esta razón, respira profundamente y luego exhala lentamente.

Este ejercicio, que puedes practicar durante cinco minutos, es ideal para relajarte y ayuda a sincronizar los latidos de tu corazón, haciéndolo más regular. Durante esos cinco minutos no tienes que pensar en nada, solo concéntrate en tu respiración. Te sentirás más tranquilo/a y con más energía cuando hayas terminado.

2. Sal a caminar solo

Hoy pasamos muy poco tiempo con nosotros mismos. Cuando no estamos rodeados de personas, estamos conectados a la red o intercambiamos mensajes en el teléfono móvil. Sin embargo, necesitamos la soledad para conectarnos con nuestro yo más profundo.

Entonces, de vez en cuando planea salir a caminar solo/a, solo tomará diez minutos. Durante este tiempo, no dejes espacio para dudas y problemas que tengas pendientes. Simplemente disfruta de tu entorno, libera tu mente del peso de las ideas. Al final de la caminata verás todo con mayor claridad.

3. Saborea cada bocado

No siempre tenemos suficiente tiempo para comer. Sin embargo, asegúrate de que cada día tengas un momento de "atención plena" mientras comes. Apaga tus dispositivos electrónicos y concéntrate en disfrutar ese momento. Siente la textura de la comida y los sabores. Significa apreciar la comida, sin prisas, para redescubrir el placer en las pequeñas cosas de cada día. Además, tu digestión también te lo agradecerá.

4. Planifica pequeñas metas diarias

A veces nos paralizamos porque no sabemos por dónde empezar. Pero cada viaje comienza con el primer paso. Fíjese pequeñas metas que pueda lograr todos los días, algo tan simple como fumar un cigarrillo menos o dar una caminata de 10 minutos.

Cuando te pones metas y las alcanzas, por pequeñas que sean, la confianza en ti mismo aumenta automáticamente, sientes que si te esfuerzas puedes lograr cualquier cosa. Y esta sensación de poder es clave para lograr tus objetivos en la vida y sentirte mejor contigo mismo.

5. Mira a las personas que te rodean

No significa que tengas que espiarlos en su vida privada, sino que debes intentar conectarte con los demás aunque sea por unos pocos minutos al día, aunque sea a distancia. Verás cosas que antes pasaban desapercibidas por las prisas, como la sonrisa de un vecino o la extraordinaria amabilidad de un colega.

Intenta convertirte en un simple observador, sin hacer juicios de valor, solo observa la realidad que fluye ante tus ojos. Es una experiencia reveladora que con el tiempo mejorará significativamente las relaciones interpersonales, ya que te convertirás en una persona más sensible.

6. Crea arte

No tienes que convertirte en un pintor famoso, pero puedes descubrir la actividad artística que más te guste y dedicarle unos minutos a la semana. De hecho, se ha demostrado que el trabajo creativo ayuda a entrar en lo que se conoce como la "corriente de la conciencia".

Es un estado en el que estamos plenamente presentes, con los cinco sentidos enfocados en lo que hacemos, pero prácticamente aislados del resto del mundo. No tienes que preocuparte por el resultado, solo trata de disfrutar y sacar a relucir lo que hay dentro de ti usando el arte como medio de expresión.

7. Ayuda a alguien

Las personas que ayudan a otros y participan en el trabajo voluntario están más satisfechas con sus vidas y sufren menos estrés y depresión. Esto se debe a que en el acto de ayudar también nos ayudamos a nosotros mismos.

No hay necesidad de hacer grandes cosas, solo ayudar a la anciana a cruzar la calle, ayudar con las tareas del hogar o simplemente escuchar a alguien que necesite confiar en ellos. Ser consciente de que los demás te necesitan y saber que has hecho algo bueno por ellos te hará sentir mejor contigo mismo.

8. Piérdete

Con GPS, visitas guiadas y excursiones organizadas en cada detalle, hay poco espacio para la improvisación. Sin embargo, de vez en cuando es recomendable perderse en una calle desconocida, para dejar que los rincones escondidos y lo inesperado nos sorprendan.

Intenta, al menos una vez a la semana, caminar sin rumbo fijo, dejándote guiar por tus instintos y mantente alerta para descubrir todo lo que encuentres en tu camino. Es una experiencia muy inspiradora.

9. Mírate en el espejo

Haz del espejo tu mejor amigo, no para presumir, sino para conocerte mejor. Cuando te sienta triste, frustrado, estresado o enojado, mírate al espejo y observa tus expresiones faciales. Lo más probable es que descubras a una persona completamente diferente.

En la medida en que seas consciente de los cambios que las emociones provocan en tu rostro, podrás aprender a manejarlas mejor. Su salud emocional y sus relaciones interpersonales serán las primeras en beneficiarse.

10. Haz un cumplido especial

Planea darle a alguien un cumplido especial al menos una vez al día. No se trata de elogiar sin motivo alguno, se trata de prestar atención a lo que sucede a tu alrededor y reconocer las cosas positivas, los detalles que aprecias.

Hacer que la otra persona sea consciente de esto mejorará tu día y te ayudará a crear una relación más íntima. No tiene que ser algo especial, solo un pequeño detalle que notaste y te gustó. Por ejemplo: ¡Qué guapa estás con esa blusa!... Tienes una voz preciosa... Cuando sonríes se te ilumina la cara... Qué buen cocinero eres... Me encanta estar contigo porque tienes la virtud de escuchar... 

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Carta de un narcisista: Cuando un manipulador/a dice "te amo"

 



Cuando un/a narcisista dice “Te amo”, esas palabras adquieren un significado completamente diferente.

Esta es una carta escrita desde la perspectiva del narcisista para las almas que se han enamorado de alguien que nunca podrá amarlas:


Querido compañero/a:

Voy a decir algo que nunca te diría ni admitiría.

Cuando digo “Te amo”, me refiero a que amo tu manera de querer creer que te amo con locura.

Amo las cosas que haces por mí. Me encanta el poder que me brindas para aprovecharme de tu bondad al explotar tus buenas intenciones. Hacerte sentir peor me hace sentir mejor. Me encanta hacerte sentir insignificante.

Me encanta el hecho de que tu vida gire solo entorno a mí. Arreglas mis problemas, resuelves mis dudas, alivias mi dolor. Me encanta que todo tu tiempo, me lo dediques a mí, no a tí, y como tu atención es solo para mí.

Me encanta hacerte dudar de ti mismo/a y cuestionar tu propia cordura. No sabes lo que es correcto o lo que es real a menos que yo te lo diga.

"Te amo" significa que te necesito porque necesito a alguien que no me abandone. Necesito a alguien que pueda usar como saco de boxeo. Alguien que me haga sentir bien.

Me encanta como mis expectativas sobre ti aumentan constantemente, mientras que las que tú tienes sobre mí disminuyen gradualmente. Me encanta ver el fracaso y la desilusión en tu cara.

Cuando digo “Te amo”, me refiero al amor por el odio hacia ti. Me amo vicariamente a través del amor que sientes hacia mí. Y necesito que sufras porque odio tener que depender de ti para esto.

Me encanta como mi felicidad es tu responsabilidad. Me encanta como me siento cuando estás cerca de mí. Como puedo convertirme en víctima cuando intentas mencionar uno de mis muchos defectos de personalidad o conductas dañinas.

Me encanta como te hago sentir horriblemente mal cuando mencionas algo que hice y que te dolió. Como no me dejarás porque estás enganchada a esta relación tóxica.

Me encanta como me apoyas y que yo nunca nunca haya tenido que apoyarte. ¿Por qué iba a hacer eso? Las cosas que nunca conseguirás te mantienen conmigo.

Me encanta como crees que estás con una persona que te ama. Pero soy una persona que muestra amor y afecto como una herramienta de manipulación.

Me encanta como me necesitas y como crees que estás con la persona adecuada. Como te hago sentir indigna e insignificante.

Cuando digo “Te amo”, no es por lo que el amor realmente representa. Cuando digo “Te amo”, significa que amo como respetas mis reglas y como vives con ellas.

Necesitas saber que usaré palabras hirientes y tácticas de manipulación bajo la apariencia del amor. Nunca me cambiarás.

Los dos sabemos que esto no es real. Ambos deberíamos saberlo.

Saludos,

Tu narcisista.

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11 cosas que sacrificar para ser feliz

 

Es un error común identificar la felicidad con un estándar, un ideal, un objeto de deseo o una meta inalcanzable. ¡Nada más malo! La felicidad no es nada de esto. Como ya habrás escuchado: la felicidad no es el objetivo.

La felicidad es un hábito que puedes cultivar y vivir todos los días con las pequeñas alegrías diarias. Para ello, sin embargo, tendrás que liberarte de pensamientos, acciones y hábitos arraigados en ti que, cada día, te impiden ser feliz.





11 cosas que sacrificar para ser feliz

Como la mayoría de las personas, probablemente vivirás una vida de rutina, los patrones de pensamiento y los comportamientos que resultan en estrés, desánimo y frustración.

Durante este viaje en la Tierra hay hábitos que debes aprender a dejar atrás, al hacerlo te permitirás estar más en paz y vivir la vida con la felicidad que te mereces. La vida es hermosa y la alegría es más fácil de conquistar de lo que imagina. Esto es lo que tienes que sacrificar para ser feliz.


1. Deja ir la necesidad de tener la razón a toda costa

La necesidad de tener siempre la razón surge de la falta de autoaceptación. Entonces, para compensar, quieres que otros te den ese reconocimiento ancestral que necesitas.

Cuando discutes con un amigo, quiere que la otra parte reconozca sus razones no por el tema tratado sino por usted mismo ... cada discusión, por lo tanto, se convierte en un asunto personal.

Mientras trabajas en ti mismo y te liberas de la necesidad de la aprobación de otras personas, pregúntate esto: ¿Prefieres tener la razón a toda costa, levantar la voz, recibir una dosis de ira o ser amable?

2. Deja ir la necesidad de tener todo bajo control

Esta necesidad es la principal causa de ansiedad. Acepte que simplemente NO PUEDE controlar todo. Amigos, socios, familiares, conocidos, etc., déjalos vivir, déjalos hacer sus vivencias, sus errores y sobre todo tener su propio punto de vista.

Si tienes patrones mentales rígidos, ¡rómpelos! Trate de ser más flexible pero no trate de imponer sus patrones a los demás: ambos vivirán mal.

3. Deja ir la necesidad de cambiar a las personas

Me refiero principalmente a tus padres. Aprende a aceptarlos y perdona algo. Recuerde, los padres no se eligen, se aceptan. Al contrario, tú eliges al socio. ¡No elijas un compañero con ganas de cambiarlo! Tú eliges a la gente de la que te rodeas.

4. Deja ir la necesidad de culpar a alguien

Mucha gente termina culpando a otros por sus propios fracasos. Nada más deletéreo. Esta actitud no te permite crecer. La ira nos lleva a pensar que siempre hay alguien responsable cuando en realidad eres el artífice de tu destino.

¿Crees que alguien te ha arruinado la vida? Si es así, es porque eres una víctima del pasado.

Seguro, no conozco tu historia. No sé por lo que te hicieron pasar. Pero si al leer pensaste "¡no querían hacerlo mejor!" entonces todavía estás en alta mar y has saltado el paso de aceptación y comprensión.

5. Deja ir el pasado

Este es el sacrificio más difícil. Mucha gente está anclada en el pasado por miedo a entrar en el día. Es un mecanismo inconsciente que limita el crecimiento emocional y excluye toda felicidad.

Las experiencias pasadas ciertamente te han dejado algunas heridas pero debes saber que estas no se curarán por sí solas y sobre todo no sanarán si continúas alimentándolas con las penas diarias. ¡Trabaja en ti mismo, trabaja en sinergia contigo mismo!. No remar contra usted mismo.

6. Deja ir la necesidad de impresionar a los demás

Esto también surge de la falta de autoaceptación. Terminas haciendo cosas que ni siquiera te gustan solo para verte bien a los ojos de los demás.

Una satisfacción verdaderamente efímera si piensas que cuando inviertes tiempo y energía en algo, ese tiempo y energía no son reembolsables. Nadie le devolverá el tiempo que desperdició en complacer a los demás. Nadie te devolverá la energía gastada fingiendo ser algo que no eres.

Una querida amiga mía decidió hacer puenting solo para tener algunas fotos para mostrárselas a sus amigas, para que todos pudieran ver lo sexy que estaba. Lástima que ese día estaba aterrorizada y todo lo que quería hacer excepto saltar. En definitiva, si una actividad, una palabra o un gesto no respeta tu verdadera naturaleza, ¡no lo hagas!

7. Suelta las etiquetas

Deja de pegar etiquetas a cosas y personas, especialmente a ti mismo. Es cierto, en algunas fases de tu vida habrás sentido la necesidad de definirte. Pero debes saber  que la gente está en constante evolución, una etiqueta que podría haber sido buena para tí ayer, hoy no importa. Las personas cambian, las experiencias enseñan, la vida permite una evolución constante y oportunidades de crecimiento. Las etiquetas y los juicios solo te retrasan. No te apegues a tu idea de ti mismo.

Tus ambiciones de hoy pueden ser diferentes de las de ayer, así como tus creencias. Aprende que cada día puedes reformarte a tí mismo porque cada día puedes aprender cosas nuevas que te abren nuevos horizontes y perspectivas.

Si tienes una hidra que está demasiado arraigada en ti mismo, evitarás cualquier mejora porque mejorar significa cambiar.

8. Deja ir las adicciones

Una adicción nunca puede ser buena para tu vida. Ya sea una adicción al juego, ya sea una adicción emocional, etc.,  cualquier forma de apego cancela cualquier perspectiva de crecimiento.

Pregúntate sobre tu relación amorosa. ¿Sigues enamorado de tu pareja? Si el amor se acabó, no temas dejarlo ir.

Hay una gran diferencia entre el amor y la adicción emocional. El amor te hace crecer, te hace soñar, da alegría y felicidad. La dependencia emocional te aprisiona en aguas estancadas donde reina una felicidad ilusoria que te impide alcanzar la madurez emocional real.

9. Deja ir la ira

Si tienes un temperamento enojado, ahonda en tu pasado, en tu inconsciente debe haber un mal que nunca ha sido tácito. Medita en esto: nunca podrás ser feliz si tienes ira.

La mente es una herramienta excelente cuando se usa correctamente. Sin embargo, si se usa incorrectamente, puede tener efectos destructivos." Eckhart Tolle

10. Deja ir la crítica y el juicio

Las críticas que te haces a ti mismo rara vez son constructivas: seamos realistas, a menudo eres tu peor juez.

Quizás no seas blando con las críticas, incluso cuando se trata de juzgar a los demás. Debes saber que juzgar a los demás distrae la atención de lo que no te gusta de ti. Una forma de desahogar sus frustraciones trasladándolas a otros. Es inútil decirte que incluso en este caso estás frenando tu crecimiento emocional y estás excluyendo cualquier posibilidad de ser feliz.

11.Deja ir la necesidad de condenarte a ti mismo

Aprende a entenderte y a conocerte a tí mismo. Aprende a darte una nueva oportunidad, una nueva oportunidad todos los días. Cada día que vivas debería ser otra oportunidad para ti que vale la pena explorar. Un nuevo puñado de tiempo para aprovechar para entenderte a tí mismo y explorar el entorno que lo rodea.

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